{"id":328,"date":"2024-04-16T18:45:39","date_gmt":"2024-04-16T18:45:39","guid":{"rendered":"https:\/\/grupopueblodedios.org\/liturgiasemanal\/?p=328"},"modified":"2024-04-16T18:45:39","modified_gmt":"2024-04-16T18:45:39","slug":"evangelio-del-buen-pastor","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/grupopueblodedios.org\/liturgiasemanal\/evangelio-del-buen-pastor\/","title":{"rendered":"Evangelio del Buen Pastor"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-medium-font-size\">P<em>adre Obispo Jorge Nova<\/em>k   <\/p>\n\n\n\n<p>del libro POR LOS SENDEROS\u00a0 DEL EVANGELIO , <a href=\"https:\/\/www.dropbox.com\/s\/ji9x04cg38w20r4\/Jorge%20Novak_Por%20los%20senderos%20del%20Evangelio_Guadalupe_1986.pdf?dl=0\">Reflexiones b\u00edblico-pastorales<\/a>   <sup><em>agosto 1986. pags 33- 38\u00a0 <\/em><\/sup><\/p>\n\n\n\n<p><em><strong>Juan 10, 1-18<\/strong><\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Yo soy el Buen Pastor. El buen pastor da su vida por sus ovejas. El asalariado, o cualquier otro que el pastor, huye ante el lobo. No son suyas las ovejas y \u00e9l las abandona. Y el lobo las agarra y las dispersa, porque no es m\u00e1s que un asalariado y no le importan las ovejas.<\/p>\n\n\n\n<p>Yo soy el Buen Pastor: conozco las m\u00edas y las m\u00edas me conocen a m\u00ed. As\u00ed como me conoce el Padre, tambi\u00e9n yo conozco al Padre, y yo doy mi vida por mis ovejas.<\/p>\n\n\n\n<p>Tengo otras ovejas que no son de este corral. A ellas tambi\u00e9n las llamar\u00e9 y oir\u00e1n mi voz; y habr\u00e1 un solo reba\u00f1o como hay un solo pastor.<\/p>\n\n\n\n<p>El Padre me ama porque yo mismo doy mi vida, y la volver\u00e9 a tomar. Nadie me la quita, sino que yo mismo la voy a. entregar. En mis manos est\u00e1 el entregarla, y tambi\u00e9n el recobrarla: \u00e9ste es el mandato que recib\u00ed de <strong>mi Padre.\u00bb<\/strong><\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>El buen Pastor da la vida<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>En el horizonte de este pasaje evang\u00e9lico aparece la figura simb\u00f3lica del pastor. La han conocido todos los pueblos; la han integrado todas las culturas; la han idealizado las artes en sus diversas expresiones. Pero donde m\u00e1s se identific\u00f3 con un estilo de vida ha sido en el cristianismo. La renovaci\u00f3n afirmada en la Iglesia en las \u00faltimas d\u00e9cadas se ha formulado de modo constante y hasta reiterativo en t\u00e9rminos derivados de la misi\u00f3n del pastor. Hablamos de planes pastorales; de consejos pastorales diocesanos y parroquiales; de opciones pastorales&#8230; \u00b7<\/p>\n\n\n\n<p>Yo soy la puerta. La alegor\u00eda del pastor se\u00b7 abre con esta definici\u00f3n que de s\u00ed mismo da Jes\u00fas. \u00abYo soy la puerta: el que entre por m\u00ed se salvar\u00e1\u00bb.&#8217; Es un sin\u00f3nimo de la iniciaci\u00f3n cristiana, concretada en los sacramentos del Bautismo, de la Confirmaci\u00f3n y de la Eucarist\u00eda. Requiere una clara profesi\u00f3n de fe y el decidido seguimiento de Cristo.<\/p>\n\n\n\n<p>Lo advierte el mismo Salvador: \u00abentren por la puerta estrecha&#8230; es angosta la puerta .Y estrecho el camino que lleva a la Vida, y son pocos los que lo encuentran.\u00bb (Mateo 7, 13-14). .<\/p>\n\n\n\n<p>Exige rapidez en la conversi\u00f3n, porque hay un plazo que es nuestra vida terrestre. La observaci\u00f3n viene aqu\u00ed tambi\u00e9n de Jes\u00fas: \u00abtraten de entrar por la puerta estrecha, porque les aseguro que muchos querr\u00e1n entrar y no lo conseguir\u00e1n&#8230; \u00bb (Lucas 13, 24).<\/p>\n\n\n\n<p>Encontrar\u00e1n su alimento en abundancia. Entrar por la puerta que es Cristo es gozar esa realidad que llamamos sencillamente Vida; es lograr la felicidad; es sentir los beneficios de la paz. Se trata de una iniciaci\u00f3n que, ante todo por el sacramento de la Eucarist\u00eda, tiende a crecer hacia una plenitud ilimitada. Dios no nos mezquina el don de la Vida; Dios no resta; no regatea. Hace las cosas bien, con ese estilo, tan propiamente suyo, de donarse para que nosotros seamos m\u00e1s, compartamos mejor, sirvamos siempre.<\/p>\n\n\n\n<p>Doy mi vida por las ovejas. Una cosa es dar objetos y otra, muy distinta, es ir entregando la vida de uno mismo. Lo saben los pap\u00e1s y las mam\u00e1s que d\u00eda tras d\u00eda luchan a brazo partido en procura del pan para sus hijos. Jes\u00fas fue decididamente al l\u00edmite de esa capacidad: entreg\u00f3 hasta la \u00faltima gota de su sangre por cada hombre, sin excluir uno solo.<\/p>\n\n\n\n<p>Nadie me la quita; la doy por m\u00ed mismo. En esa oblaci\u00f3n brilla la m\u00e1xima realizaci\u00f3n de la libertad. Es un secreto aprendido, en la experiencia de todas las jornadas, por el creyente: hacer con amor la voluntad de Dios. Hacerla con prontitud. Hacerla con alegr\u00eda. Hacerla bien, en todas sus exigencias.<\/p>\n\n\n\n<p>Jes\u00fas tuvo la oportunidad de demostrarlo: acept\u00f3 la pobreza; proclam\u00f3 con vigor el Reino de Justicia y de Paz que era el proyecto de Dios para restaurar las ruinas de la historia humana.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Jornada Mundial de Oraci\u00f3n por las Vocaciones<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>Este Evangelio nos ayuda a reflexionar sobre el llamado misterioso de Cristo a los suyos: \u00absi quieres ser. perfecto, v\u00e9, vende lo que tienes y dalo a los pobres; as\u00ed tendr\u00e1s un tesoro en el cielo. Luego, ven y s\u00edgueme\u00bb (Mateo 19, 21).<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed lo hicieron los Ap\u00f3stoles. Dejaron las redes y las barcas. Dejaron la oficina del recaudador. Dejaron su seguridad personal y familiar; cambiaron su cultura para hacerse todo para todos, con tal de ganar a algunos para Cristo. Dejaron su comodidad y encararon el riesgo. Pablo es un buen ejemplo representativo. Escribiendo a los cristianos de Corinto hace una s\u00edntesis impresionante: \u00abEn mis innumerables viajes, pas\u00e9 peligros en los r\u00edos, peligros de asaltantes, peligros de parte de mis compatriotas, peligro de parte de los extranjeros, peligros en el mar, peligros de parte de los falsos hermanos, cansancio y hast\u00edo, muchas noches en vela, hambre y sed, frecuentes ayunos, fr\u00edo y desnudez. Y dejando de lado otras cosas, est\u00e1 mi preocupaci\u00f3n cotidiana, el cuidado de todas las Iglesias. \u00bfQui\u00e9n es d\u00e9bil, sin que yo me sienta d\u00e9bil? \u00bfQui\u00e9n est\u00e1 a punto de caer, sin que yo me sienta como sobre ascuas?\u00bb\u00a0 (2 Cor 11, 26-29).<\/p>\n\n\n\n<p>He aqu\u00ed la estampa de un cristiano de verdad, que ha sabido dar respuesta cabal y exhaustiva al llamado de Jes\u00fas. En  la escena de Damasco, en el momento mismo de su conversi\u00f3n, hab\u00eda formulado estas preguntas: \u00ab\u00bfqui\u00e9n eres, Se\u00f1or? &#8230; \u00bfqu\u00e9 debo hacer, Se\u00f1or?\u00bb (Hechos 22, 8-10). Y Jes\u00fas, al identific\u00e1rsele, le hab\u00eda confiado la sublime misi\u00f3n de proclamar el Evangelio hasta los l\u00edmites mismos de la geograf\u00eda humana. As\u00ed sucedi\u00f3 muchas veces en los 20 siglos fecundos de historia salv\u00edfica que registra la Iglesia. En todo momento hubo hombres y mujeres que supieron convertirse plenamente y seguir a Cristo hasta las \u00faltimas consecuencias. No de otra manera nacieron las comunidades. y afirmaron su presencia en el mundo. Nuestro tiempo no puede damos alternativa. m\u00e1s saludable.<\/p>\n\n\n\n<p>Tambi\u00e9n ahora la humanidad reclama ministros fieles, testigos veraces, servidores incansables. Y esto no puede darse sin que un n\u00facleo de hombres y mujeres dejen su seguridad humana y acepten el riesgo, cubierto ampliamente por el mejor de los seguros que es la fidelidad de Dios, de enfrentar el miedo, y los trabajos, y las calumnias y las c\u00e1rceles y la <strong>muerte.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Nuestro continente latinoamericano est\u00e1 sintiendo la vitalidad pujante de una aut\u00e9ntica primavera de vocaciones. Es muy frecuente dar con estad\u00edsticas que prueban una realidad atribuible s\u00f3lo a la gracia misericordiosa de Dios. Los Seminarios diocesanos, hu\u00e9rfanos diez a\u00f1os atr\u00e1s, bullen ahora de j\u00f3venes entusiastas por ejercer el ministerio sacerdotal.   Algo similar comienza a suceder con los noviciados de las Congregaciones religiosas. Tambi\u00e9n hay que mencionar al voluntariado de los laicos.<\/p>\n\n\n\n<p>En las tareas catequ\u00edsticas, en la celebraci\u00f3n lit\u00fargica y en los servicios que la caridad cristiana inspira y organiza; los vemos presentes, con ejemplar dedicaci\u00f3n y perseverancia. Es una entrega hasta el testimonio de la sangre. La disposici\u00f3n que Pedro manifestaba en la \u00faltima Cena, en momentos previos a la Pasi\u00f3n de Cristo: \u00abSe\u00f1or, estoy dispuesto a ir contigo a la c\u00e1rcel y a la muerte\u00bb (Lucas 22, 33): \u00abYo dar\u00e9 mi vida por ti\u00bb (Juan 13, 37), ha sido la de los obispos, sacerdotes, religiosos y laicos que arriesgaron su fama, su salud y su vida por Jes\u00fas.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00b7 En <strong>Guatemala <\/strong>fueron asesinados muchos catequistas. Me comentaba un sacerdote la muerte de un coordinador de catequesis en El Salvador. Colgado de un \u00e1rbol lo desollaron vivo. Ni m\u00e1s ni menos: como a San Bartolom\u00e9. Proclamar el esquema del Evangelio sobre el ordenamiento cristiano de la sociedad puede &#8216;ser considerado subversi\u00f3n, y reprimido brutalmente. \u00b7 \u00b7<\/p>\n\n\n\n<p>En nuestra patria, <strong>Argentina <\/strong>no han faltado testigos de la fe cristiana hasta el derramamiento de sangre. Un testimonio lo tenemos en el sacerdote <strong>Carlos Mujica<\/strong>. En su momento hizo su propia opci\u00f3n preferencial por los pobres. Su presencia, su palabra, su acci\u00f3n, totalmente inspiradas en el Evangelio de Cristo, provocaron la envidia y la c\u00f3lera de oscuros centros de decisi\u00f3n. El Padre Carlos, hijo de la Iglesia, a la que amaba y serv\u00eda fervorosamente, cay\u00f3 ba\u00f1ado en su propia sangre. Sus perseguidores ignoraban, quiz\u00e1s, que no se puede apagar la voz de un verdadero testigo de Cristo. La muerte heroica transforma toda su persona en un solo anuncio del Evangelio, cuyo eco perdurar\u00e1 en las futuras generaciones y despertar\u00e1 las conciencias aletargadas.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Padre Obispo Jorge Novak del libro POR LOS SENDEROS\u00a0 DEL EVANGELIO , Reflexiones b\u00edblico-pastorales agosto 1986. pags 33- 38\u00a0 Juan 10, 1-18 Yo soy el Buen Pastor. El buen pastor da su vida por sus ovejas. 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