LA ASCENSIÓN DEL SEÑOR, Proclamación de la Trascendencia humana
Desde que era seminarista escuché algo que hoy, en estas circunstancias, me viene muy a la mente y quisiera transmitirle a ustedes. Es la historia de un aprendiz de marinero que lo mandaron a componer algo en el mástil y desde aquella altura, al mirar el mar revuelto, se mareaba y estaba para caer; el capitán que se dio cuenta, le dice: “ ¡Muchacho, mira hacia arriba!”. Y fue su salvación. Mirando hacia arriba dejó de ver aquel mar revuelto que lo mareaba y pudo hacer su operación tranquilo.
– También aquí esta semana el ambiente ofrece la imagen de un mar alborotado y muchos se marean. Mirar para arriba… Tal la fiesta litúrgica de la Ascensión.