DOMINGO DE PASCUA TERCERO (B)
PARTIR EL PAN en Argentina es el del Compartir
Idea: PARTIR EL PAN
Sentimiento: Tu aseguras mi descanso
Imagen: Jesús comiendo
Frase: Ustedes son mis testigos
Gesto: de solidaridad
SALMO 4 Aleluia! QUE BRILLE LA LUZ
CANTO LA GRAN NOTICIA (con estrofa nueva)
Avisar: Próximo Domingo de las vocaciones por el Buen Pastor
“Dios nuestro,
que tu pueblo se alegre siempre por la nueva vida recibida,
para que, con el gozo de los hijos,
aguarde con firme esperanza
el día de la resurrección final”.
Domingo III de Pascua
Alegrarse con el alma rejuvenecida
RAFAEL GRASSETTI
1. En el tercer domingo de Pascua, la comunidad cristiana, que desborda de gozo y esperanza, reza la siguiente oración: “Dios nuestro, que tu pueblo se alegre siempre por la nueva vida recibida, para que, con el gozo de los hijos, aguarde con firme esperanza el día de la resurrección final”.
2. Esta oración colecta, cuya invocación apela a «Dios» (Deus), posee una estructura literaria atípica: dos peticiones y dos motivaciones entrelazadas.
3. La oración comienza con una petición seguida por una motivación. Por su parte, la petición anhela que el «pueblo» de Dios (pópulus tuus) «exulte», se llene de alegría. Propiamente, el verbo latino exsulto significa «saltar con viveza», «dar brincos». ¿Cuál es la razón para que la Iglesia salte de gozo? Que con su resurrección, ¡Jesús ha llenado el mundo de alegría! En efecto, el evangelista san Juan apunta que los discípulos se llenaron de alegría al ver a Jesús Resucitado (cf. Jn 20,20b). El Señor lo había predicho: “Ustedes ahora están tristes, pero los volveré a ver, y se alegrará su corazón, y nadie podrá quitarles su alegría” (Jn 16,22). La Iglesia pide, pues, que el gozo pascual esté «siempre» (semper) presente en el corazón de todos los discípulos. Por otro lado, la motivación contempla que la Pascua de Cristo produce una renováta ánimae iuventúte, es decir, una «renovada juventud del alma».
4. La segunda parte de la oración, inversamente a la primera, comienza con una motivación que da lugar a una nueva petición. Mientras que la motivación gira en torno a la «alegría» (laetátur) por la «recuperación» (restitútum) de la «adopción filial» (in adoptiónis), la petición desea que el pueblo de Dios «aguarde» (exspéctet) «el día de la resurrección» (resurrectiónis diem), no vacilante, sino con «esperanza firme» (spe certae) y con la certeza de «regocijo público» (gratulatiónis). Como dice la Escritura: “Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo que, en su gran misericordia, mediante la resurrección de Jesucristo de entre los muertos, nos hizo renacer a una esperanza viva” (1Pe 1,3). ¡Bendito sea Dios!
Un comentario en «DOMINGO DE PASCUA TERCERO (B)»
Que buena idea aunque poco conocida, encontrar el mismo resumen que nos llega por mail, acá en la página. Muchas gracias